Philadelphia, mi segunda casa
(y mi laboratorio de liderazgo)
Lo que empezó como una “inmersión” para afinar mi inglés se convirtió, cuatro años después, en una de las decisiones profesionales y personales más valiosas que he tomado. Cada otoño preparo la maleta para una estancia de tres meses en Philadelphia. Allí tengo una rutina, una ciudad que ya siento mía y una “familia americana” que me acoge como una más. Y, sobre todo, tengo un espacio vivo de aprendizaje y contribución que enriquece mi trabajo con mis clientes y equipos.
Qué hago allí (y por qué importa a quienes lideran)
Philadelphia es para mí una pausa activa desde la que observo tendencias, pruebo herramientas y acompaño a líderes en contextos nuevos. Este año repito dos ejes clave:
1) Multiculturalidad de la ciudad y trabajo online, bilingüe (ES/EN)
Estar en una ciudad tan cosmopolita me permite ver en primera persona distintas realidades y abrir la mente a una perspectiva global cada vez más presente en las organizaciones. Todo eso me lo llevo a mis sesiones online (sí: aunque esté allí, sigo trabajando con mis coachees, estén donde estén, en español o en inglés).
¿Cómo se traduce en valor para ti?
- Comunicación intercultural: mensajes más claros y respetuosos en equipos diversos.
- Liderazgo de equipos híbridos y distribuidos: rituales de coordinación, acuerdos de disponibilidad y trabajo asíncrono que reducen fricciones.
- Decisiones con múltiples perspectivas: integrar miradas distintas sin perder foco estratégico.
- Reuniones más inclusivas y efectivas: facilitación, turnos y seguimiento que mejoran la participación y los compromisos de acción.
- Coaching bilingüe (ES/EN): cambiamos de idioma según objetivo, contexto o audiencia para ganar precisión y fluidez.
2) Pennsylvania Conference for Women
Un encuentro que reúne a miles de profesionales y que ofrece keynotes, sesiones y espacios de Career Coaching. El año pasado ofrecí allí sesiones de coaching en inglés y este año vuelvo a sumarme para escuchar, aprender y aportar desde el liderazgo emocional y consciente. Es para mí un privilegio poder estar, una vez más, en un entorno tan estimulante.
La novedad de este año
Por si todo lo que llevo haciendo en Philadelphia desde años anteriores fuera poco, este año sumo una experiencia más —y no es una experiencia cualquiera—: la 5th Biennial International Columbia Coaching Conference, en Columbia University (NYC). Un punto de encuentro con colegas internacionales para actualizar prácticas, investigar tendencias y contrastar enfoques avanzados de coaching ejecutivo. Lo que allí testeamos y debatimos aterrizará después en mis procesos con líderes y equipos.
Una experiencia transformadora que va más allá de la técnica, y pone en el centro las personas, la comunicación, las emociones y el propósito.
Lo profesional detrás de lo personal
Sí, Philadelphia es afecto, calles que ya reconozco y un acento que me abraza. Pero también es rigor que no pierdo por estar aquí. Aprovecho el amplio abanico de posibilidades que ofrece este entorno (conferencias y networking de alto nivel), aglutino experiencias y las vuelco en el trabajo que llevo a cabo con directivos:
- Bilingüismo real (ES/EN) y multiculturalidad para liderar equipos globales.
- Herramientas aplicadas de inteligencia emocional para decisiones complejas bajo presión.
- Procesos de colaboración que reducen fricciones y aumentan el foco estratégico.
- Energía y claridad para acompañar con propósito: priorizar, delegar y comunicar mejor.
Cómo te beneficia si lideras hoy
Porque el talento no basta. Porque la técnica sin emoción se queda corta.
Y porque el bienestar del equipo influye directamente en el servicio, la experiencia del cliente… y la rentabilidad.
Hoy sabemos que desarrollar habilidades como la escucha activa, la asertividad y la empatía no solo mejora el clima de trabajo: también impulsa la eficacia, la retención de talento y la capacidad de afrontar la presión con resiliencia.
Philadelphia, aprendizajes y agradecimiento
Cada Thanksgiving agradezco tres cosas: la confianza de quienes me acogen, la curiosidad de quienes aprenden conmigo y la responsabilidad de seguir devolviendo valor. Me vuelvo en diciembre con la libreta llena y la brújula enfocada para ayudarte a liderar con más claridad, empatía y resultados.
Si quieres que trabajemos juntos a mi vuelta (o en remoto durante mi estancia), escríbeme y diseñamos un plan a tu medida —individual o para tu equipo— en español o en inglés.










